Nadie puede ver tus registros. Nadie.
Tus movimientos, saldos, deudas, metas y cualquier información sensible viven aislados en tu cuenta, protegidos por reglas de seguridad que se aplican en el servidor: solo tu sesión puede leerlos. Ni el equipo de BeMo F ni el administrador pueden abrir tus registros personales — técnicamente no existe un botón para hacerlo. Lo único visible para operar el servicio es tu correo, tu fecha de registro y tu plan.
Sin credenciales bancarias
BeMo F no se conecta a tu banco ni te pide claves bancarias: tú registras lo que quieres llevar. Los pagos de planes los procesa una pasarela externa; nunca vemos ni guardamos tu tarjeta.
Cifrados de ida y de guardia
Tus datos viajan cifrados (HTTPS) y se almacenan cifrados en reposo en la infraestructura de Google (Firestore).
Tú decides el final
Desde Mi cuenta puedes eliminar tu cuenta cuando quieras: tu acceso y todos tus datos se borran de forma permanente de nuestros servidores. Sin retenciones ni copias.
Métricas sin tu dinero
Medimos uso agregado (qué pantallas se visitan) para mejorar la app. Jamás se envían montos, cuentas ni movimientos, y nada se usa para publicidad.